#MundosDigitalesICONO nos proyecta a un escenario muy hipotético donde el hombre más poderoso del mundo y todo su gabinete a la par de todo su establishment es borrado con una explosión en el Capitolio de la ciudad de Washington.
Este comienzo le permitirá a un inexperto y cero político tomar las riendas desde la base para lograr regenerar un proyecto de nación… una nación que ve en el parte del sueño americano que se pierde por perversidad que rodea al poder político y que no tardará en volver a estar presente, dejando claro que la política es la base de los repartos y distribuciones de un poder que nunca satisface a la condición humana.
#JackBauer es ahora presidente…
Secuelas de 24…
Kirkman, en medio de un gran caos nacional, asume la presidencia porque así lo dicta la ley, no porque tenga los méritos políticos. Con grandes dudas acerca de su propia idoneidad, el nuevo presidente comienza a ejercer sus funciones y día a día debe enfrentar los más diversos y difíciles desafíos inherentes a su posición: la política interna, la economía, los militares, las tensiones internacionales, la guerra, el medio ambiente, las inconformidades ciudadanas y muchos más. En medio de tremendos dilemas, que llegan incluso a involucrar vidas humanas, el presidente Kirkman va resolviendo exitosamente uno a uno los asuntos que debe atender. También poco a poco se va ganando el respeto y la admiración de la administración y la ciudadanía. Y no es que todo sea un camino de rosas, por el contrario, el trabajo y los problemas no dan tregua. Lo que hace la diferencia es la manera como Kirkman aborda su oficio: no hace cálculos políticos ni personales, solo busca la mejor solución a las dificultades pensando siempre en la gente común y corriente y en su país.
Desafortunadamente Kirkman es un personaje de ficción, es el protagonista de la serie ‘Designated Survivor’ de la ABC, que es retransmitida por Netflix. De alguna manera, esta serie es la antítesis de ‘House of Cards’, y Thomas Kirkman de Francis Underwood. También es claro que es utópico encontrar un presidente así. Sin embargo, hay matices, y usando como referente a estos dos personajes de la pantalla, es posible encontrar a un candidato que podamos percibir cercano a Kirkman y rehuir del que sea parecido a Underwood.
Desafortunadamente Kirkman es un personaje de ficción..
La política en nuestro país, y en casi todo el mundo, es corrupción en sí misma. Los intereses de personas y grupos se anteponen de lejos al bienestar colectivo. El discurso es mentiroso, mitómano; la acción es perversa, criminal. La mitad de los congresistas nuestros tienen algún vínculo con actividades ilegales, desde el tráfico de influencias, pasando por multimillonarios peculados, hasta llegar al crimen. Alcaldes y gobernadores se roban los recursos para atender el hambre de los niños pobres o la salud de los menesterosos. Eso sí, todos a una voz salen a defender la democracia y prometen dar la vida por los más necesitados. Y cuando no son forajidos, son torpes e ignorantes. En el peor de los casos son todo revuelto. Estamos llenos de Underwoods.
Sin embargo, hay una tenue luz de esperanza. Hay candidatos, muy pocos, de alguna manera cercanos al ideal que representa Thomas Kirkman, y son ellos quienes pueden iniciar un proceso de cambio, de saneamiento, en la actividad pública. El deber de los ciudadanos, si de verdad queremos una transformación, es votar por estas opciones.
Si Kirkman existiera, sin duda votaría por él. En su ausencia, votaré por el que más se le parezca.
Aquí evocamos a un presidente que solo es de Netflix…
— con Kiefer Sutherland y Tom Kirkman.
SÉPTIMO BANNER
En ICONO Los medios pasan de informar a conectar, van más allá de las fronteras entrelazando sus contenidos con una fusión directa sobre sus audiencias. Hoy la evolución se concentra en temas de conectividad, de intercambio de información dinámicos, clicks, links, redes… todo en imágenes, multimedia de gadget y relaciones interpersonales que dejan atrás las reglas y fronteras tal y como se conocen en los últimos 20 siglos.